Objetivos terapéuticos

El tratamiento de la infección crónica por el VIH no difiere del de otras enfermedades crónicas, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la hepatitis vírica.1 Las personas que viven con el VIH (PVVIH) deben ser parte activa en el tratamiento de su salud y precisan una comprensión de la infección por el VIH, el abordaje y los tratamientos de su dolencia.

El profesional sanitario (PS) juega un papel importante en facilitar que el paciente comprenda los distintos aspectos de la infección por el VIH, fomentando capacidades de autocontrol y facilitándoles la alfabetización en el ámbito de la salud.

Lo idóneo sería negociar un plan de tratamiento que incluya objetivos mutuos de la intervención terapéutica dentro de un plan de tratamiento coherente a largo plazo para lograr la supresión virológica, el mantenimiento de la actividad inmunitaria, una buena salud a lo largo de la vida y la prevención de la transmisión posterior de la infección por el VIH en un marco temporal acordado.1

Objetivos del tratamiento antirretroviral

El propósito del tratamiento antirretroviral (TAR) es la supresión de la replicación del VIH por debajo delos límites de detección de los ensayos clínicos, y la supresión a <50 copias/ml es el objetivo ampliamente aceptado para considerar el éxito del TAR.2,3

Supresión virológica máxima y perdurable:

  • Conserva los recuentos de linfocitos T CD4.3
  • Retrasa o previene la resistencia virológica.4
  •  Disminuye la inflamación y la activación inmunitaria, que se consideran que contribuyen a unas tasas más elevadas de lesiones cardiovasculares y de otras lesiones orgánicas específicas.5
  • Reduce la transmisión perinatal y la transmisión del VIH.6

Consideraciones importantes a la hora de seleccionar un TAR

El TAR más adecuado es aquel que está basado en la evaluación de la facilidad del cumplimiento terapéutico, la tolerabilidad y la eficacia, de acuerdo con las guías vigentes. Los deseos, el contexto, el estilo de vida, las comorbilidades asociadas y otros medicamentos del PVVIH deben influir de forma significativa en la elección del TAR inicial. En el caso de las mujeres, es importante que la selección del TAR tenga en cuenta la intención de ser madre, el empleo de anticonceptivos y el tratamiento hormonal sustitutivo.3

La información procedente de las evaluaciones siguientes guiará el control y las decisiones terapéuticas periódicas:

Evaluación general1

Incorpora los antecedentes médicos y sociales, que incluyen los antecedentes familiares, el estado civil, los antecedentes de drogadicción y alcoholismo, los antecedentes de tabaquismo y los antecedentes sexuales. También incluye ensayos de resistencia genotípicos y fenotípicos para evaluar las cepas virales y seleccionar las estrategias terapéuticas.

Efectos adversos del tratamiento3

Tiene en cuenta el modo en el que los efectos adversos de los TAR podrían afectar al estilo de vida y cualquier problema de tolerabilidad o toxicidad que haya experimentado el paciente con los tratamientos previos a corto y largo plazo.

Comorbilidades asociadas1

Tiene en cuenta la salud general del paciente, lo que incluye el peso, la salud bucal y dental, la exploración de la piel, la pelvis y de los sistemas, aparatos y órganos generales. Tiene en cuenta la salud ósea, renal, metabólica, cardiovascular y hepática, además de los signos y los síntomas de una insuficiencia neurocognoscitiva. Se deben evaluar periódicamente los medicamentos simultáneos y las posibles interacciones farmacológicas.

Educación1, 3

Es fundamental que las PVVIH posean un profundo conocimiento de la importancia del cumplimiento terapéutico para evitar el desarrollo de resistencia farmacológica. Se pueden utilizar intervenciones de asesoramiento, recursos comunitarios, familiares y compañeros para proporcionar una educación
sobre las conductas de riesgo de la infección por el VIH y reforzar el cumplimiento terapéutico.

Estado de salud mental1

La presencia de problemas mentales puede influir negativamente en el cumplimiento del TAR, una dietadeficiente, una reducción del ejercicio, el aislamiento social y un mayor nivel de conductas de riesgo. Por tanto, las evaluaciones psicosociales y mentales en la primera consulta son fundamentales y se centran en el impacto del diagnóstico y las habilidades para sobrellevar los problemas, problemas psicosociales premórbidos y efectos específicos relacionados con la estigmatización y la discriminación