Inicio del tratamiento

Las guías internacionales recomiendan comenzar el tratamiento antirretroviral (TAR) en todas las personas infectadas con el VIH, independientemente del recuento de linfocitos CD4+, para reducir el riesgo de progresión de la enfermedad y prevenir la transmisión.1-4 Las recomendaciones se basan en los datos obtenidos a partir de dos ensayos clínicos randomizados, controlados y de gran envergadura, que analizaron el momento idóneo para comenzar el TAR: Estudio START5 y Estudio TEMPRANO.6

Estudio START 5

 

El estudio START incluyó adultos infectados por el VIH asintomáticos (n = 4685) que presentaban un estado inmunitario adecuado (recuentos de linfocitos CD4+ >500 células/mm3). Los participantes fueron asignados aleatoriamente al TAR inmediato o al tratamiento diferido (recuento de linfocitos CD4+ <350/mm3 o hasta el desarrollo de síntomas relacionados con el SIDA).5

El criterio de valoración clínica principal fue un criterio de valoración compuesto, que incluía cualquier acontecimiento grave relacionado con el SIDA, la muerte provocada por el SIDA o cualquier enfermedad propia del SIDA.5


Resultados principales

  • En los participantes que comenzaron el TAR de manera inmediata, se produjo una reducción del 57 % del riesgo de cumplir el criterio de valoración principal (CR = 0,43; intervalo de confianza [IC] del 95 %: 0,30-0,62; p < 0,001), en comparación con los que recibieron un tratamiento diferido.5
  •  Los beneficios del TAR inmediato fueron evidentes en todos los subgrupos (incluidos hombres y mujeres, jóvenes y mayores, con concentraciones plasmáticas de ARN del VIH-1 elevadas y bajas y países con ingresos bajos/medios).5

Estudio TEMPRANO 6

 

El estudio TEMPRANO fue un ensayo clínico multicéntrico, randomizado y controlado, de más de 2000 participantes, y se diseñó para evaluar los beneficios del TAR temprano, a los 6 meses de la profilaxis simultánea con isoniacida (PSI) o los dos.6 Los participantes que estaban infectados por el VIH y que presentaban recuentos de linfocitos CD4 de <800 células/mm3 fueron randomizados a cuatro grupos de tratamiento: TAR inmediato o diferido, ambos con o sin PSI.

El criterio de valoración principal del estudio fue una combinación de las muertes por cualquier causa en 30 meses, enfermedades relacionadas con SIDA, neoplasias malignas no relacionadas con SIDA y enfermedades bacterianas invasivas no relacionadas con SIDA.


Resultados principales

  • El TAR temprano redujo el riesgo de muerte o de enfermedades graves relacionadas con el VIH en un 44 % (CR= 0,56; IC del 95 %: 0,41-0,76; p = 0,0002), en comparación con el TAR diferido.6
  • Según estos resultados, el equipo del estudio llegó a la conclusión de que el TAR temprano es beneficioso en la reducción de la tasa de acontecimientos clínicos.6

Inicio rápido

Se dispone de una evidencia científica creciente que sugiere que el inicio rápido del TAR (comenzar en los 7 días posteriores al diagnóstico de la infección por el VIH) puede proporcionar una rápida supresión virológica y reducir la transmisión del virus:7-11

En el programa RAPID (una cita intensiva en el mismo día, que incorpora una evaluación de las necesidades sociales, una evaluación médica y el inicio del TAR), el tiempo transcurrido hasta la supresión virológica mejoró en el caso de las personas infectadas por el VIH que iniciaron el tratamiento el mismo día del diagnóstico (n = 39), en comparación con los participantes que fueron tratados con un protocolo de inicio habitual (n = 47).7

El estudio RapIT investigó el efecto en la toma de medicamentos y la supresión virológica de un algoritmo de inicio acelerado, que permitía que las PVVHI y que eran aptas para recibir el tratamiento pudieran recibir su primer suministro de TAR el mismo día de su primera visita clínica relacionada con el VIH. El ensayo clínico mostró mejoras en la toma del TAR y la supresión virológica en el grupo con un inicio rápido del tratamiento (n = 187), en comparación con los participantes del grupo de inicio habitual (n = 190).8

En el estudio SABES, los investigadores evaluaron las dinámicas de la carga viral del VIH-1 en plasma y semen de 57 participantes randomizados para iniciar el TAR inmediatamente después del diagnóstico (n = 26) o 24 semanas después (n = 31). En comparación con el protocolo de tratamiento diferido, el inicio inmediato del TAR produjo una rápida reducción de la carga viral en plasma y semen.9

El estudio de observación ART evaluó el impacto del inicio muy temprano del TAR y el tipo de tratamiento en el tiempo transcurrido hasta la supresión virológica en 86 participantes que padecían una infección por el VIH de diagnóstico reciente que comenzaron el TAR en los 30 días posteriores al diagnóstico. La mediana del tiempo desde el ofrecimiento de un TAR inmediato hasta el inicio del TAR fue de 8 días. Los resultados demostraron que el tratamiento iniciado en la primera visita condujo a una supresión virológica rápida y fiable en la infección aguda, temprana y crónica por el VIH. El tiempo transcurrido hasta la supresión virológica fue significativamente más breve en los pacientes que recibieron un inhibidor de la integrasa (n = 56), en comparación con un tratamiento basado en un inhibidor de la proteasa (n = 30; p = 0,022).10