Estrategias terapéuticas para la infección por el VIH

Antes de 2016, el inicio del tratamiento antirretroviral (TAR) se solía posponer hasta que el recuento de linfocitos CD4+ de un paciente bajaba por debajo de un umbral de aproximadamente 350 células/mm3 o desarrollaba una enfermedad relacionada con el VIH.1 No obstante, las guías internacionales recomiendan en la actualidad comenzar el TAR en todas las personas infectadas por el VIH, independientemente del recuento de linfocitos CD4+, para reducir el riesgo de progresión de la enfermedad y prevenir la transmisión.2-5