Estrategias de cambio de tratamiento

Con el tratamiento antirretroviral (TAR) que disponemos actualmente, la mayoría de las personas que viven con el VIH (PVVIH) pueden lograr y mantener la supresión virológica del VIH.1 No obstante, solo porque se consiga la supresión virológica no se debe dar por sentado que la persona infectada por el VIH se ha adaptado bien y está tolerando el tratamiento.2 Asuntos como la tolerabilidad, la frecuencia de administración, el recuento de comprimidos y las comorbilidades asociadas a la edad podrían necesitar la introducción de una estrategia terapéutica alternativa.

Switch strategies for HIV in the setting of Estrategias de cambio de tratamiento de la infección por el VIH en el contexto de la supresión virológica

Las indicaciones para el cambio de los TAR en el contexto de la supresión virológica incluyen:2

  • Toxicidad documentada, provocada por uno o más de los antirretrovíricos incluidos en el tratamiento (p. ej., lipodistrofia, acontecimientos adversos del sistema nervioso central, diarrea, ictericia, tubulopatía renal proximal y baja densidad mineral ósea).
  • Prevención de la toxicidad a largo plazo (p. ej., lipodistrofia y tubulopatía renal proximal).
  •  Evitar interacciones farmacológicas graves.
  • Embarazo planificado.
  • Envejecimiento o comorbilidad asociada a impacto negativo de los fármacos del tratamiento actual (p. ej., riesgo cardiovascular, parámetros metabólicos).
  • Simplificación: reducir el número de pastillas al día, ajustar las restricciones de alimentos y mejorar el cumplimiento terapéutico.
  • Comenzar el tratamiento de la infección por el VHC en el caso de una interacción farmacológica.

Principios del cambio de TAR en el contexto de la supresión virológica

El objetivo principal del cambio de tratamiento es mantener la supresión virológica mientras se eliminan o mejoran los acontecimientos adversos, facilitando el tratamiento adecuado de las comorbilidades asociadas y mejorando los resultados de una buena salud a lo largo de toda la vida.1, 2

La Sociedad Clínica Europea del SIDA (EACS) ha publicado varios principios para los profesionales sanitarios (PS) para que los tengan en cuenta antes de cambiar los TAR.

Que incluyen:2

Antes de cualquier cambio de fármaco, se deben analizar los antecedentes completos de los TAR, con carga viral, problemas de tolerabilidad y antecedentes de resistencia genotípica acumulativa.

Los tratamientos que incluyen inhibidores de la proteasa (IP) potenciado se podrían cambiar por un IP no potenciado específico, un inhibidor no nucleosídico de la retrotranscriptasa o un inhibidor de la integrasa únicamente si se puede mantener la actividad total de los dos inhibidores nucleotídicos de la transcriptasa inversa restantes del tratamiento.

Antes de cambiar de tratamiento, tenga en cuenta las demás opciones terapéuticas en el caso de un posible fracaso virológico del tratamiento nuevo.

Los cambios de tratamiento de fármacos en monoterapia con la misma barrera genética suelen ser seguros desde el punto de vista virológico cuando no existe resistencia al nuevo compuesto.

Los PS deben revisar cuidadosamente la posibilidad de que se produzcan interacciones farmacológicas con el tratamiento nuevo.

Los médicos deben comprobar el estado VHB y asegurarse de que el tratamiento sigue siendo activo contra el VHB, si existe una coinfección por el VIH.

Se debe citar pronto (p. ej., 4 semanas) a las personas infectadas por el VIH después del cambio de tratamiento para comprobar el mantenimiento de la supresión y la posible toxicidad del tratamiento nuevo.

Si una persona infectada por el VIH recibe y tolera un tratamiento que ya no es la opción de preferencia, no es necesario modificarlo, a menos que esté indicado, como por ejemplo, para evitar una toxicidad a largo plazo.