Prevenir la infección por el VIH

Las estrategias para ayudar a prevenir la transmisión del VIH incluyen los tratamientos como prevención y posterior a la exposición. Aquí se presentan los datos de cada uno de los abordajes.

Prevención

Los datos sobre la eficacia del tratamiento antirretroviral (TAR) en la prevención de la transmisión del VIH ha generado optimismo y ha sido recibido como un punto de inflexión en la erradicación de la epidemia de la infección por el VIH.1 El papel que desempeña el TAR en la prevención se puede resumir del modo siguiente:

  • Tratamiento como prevención (TP): lograr la supresión virológica empleando TAR eficaces en personas que viven con el VIH (PVVIH) para reducir el riesgo de transmisión del VIH.
  • Profilaxis posterior a la exposición (PEP): reducir el riesgo de infección en individuos no infectados por el VIH con una posible exposición reciente al VIH.

Tratamiento como prevención

Varios estudios han demostrado que el riesgo de transmisión sexual se reduce de forma notable en los PVVIH que toman TAR y presentan una concentración plasmática baja de ARN del VIH-1.2,3

El estudio de referencia HPTN 052 comparó los efectos del TAR temprano y el TAR diferido en la transmisión sexual del VIH en parejas serodiscordantes.2 El TAR temprano mostró un beneficio duradero en la reducción de la transmisión del VIH (reducción del riesgo del 93 % a lo largo de un período de 10 años). No se produjo ninguna infección en el otro miembro de la pareja, mientras que la pareja con VIH mostró una carga viral indetectable durante el tratamiento. De igual modo, en el estudio observacional PARTNER de parejas VIH serodiscordantes (heterosexuales y hombres que mantenían relaciones sexuales con hombres) no se observó ningún caso de transmisión del VIH dentro de la pareja en aquellas en las que uno de ellos estaba infectado por el VIH, pero suprimido.3 Como resultado de ello, en la actualidad las guías internacionales recomiendan que se debe ofrecer el TAR a todas las PVVIH, independientemente del recuento de linfocitos CD4+ para reducir el riesgo de transmisión.4

Profilaxis posterior a la exposición (PEP)

Las guías editadas por la Sociedad Clínica Europea del SIDA (EACS, European AIDS Clinical Society) recomienda la PEP en los casos de exposición al VIH a través de:4

Sangre

  • La penetración subcutánea o intramuscular con una aguja quirúrgica o un dispositivo intravascular expuestos a la sangre de una persona infectada por el VIH o una persona con un estado serológico desconocido con factores de riesgo de infección por el VIH.
  • Herida percutánea con un instrumento afilado (p. ej., una lanceta), una aguja subcutánea o intramuscular o una aguja de sutura de una persona infectada por el VIH.
  • Contacto durante más de 15 minutos con una mucosa o la piel no intacta de una persona infectada por el VIH.

Secreciones genitales

  • Sexo anal o vaginal, si la pareja está infectada por el VIH o del que se desconoce su estado serológico, pero donde existen factores de riesgo de infección por el VIH. Si la pareja está infectada por el VIH, pero no recibe TAR, se debe iniciar la PEP. La carga viral del VIH se debe repetir y, si la pareja infectada por el VIH es indetectable, se puede interrumpir la PEP.
  • Sexo oral receptivo con eyaculación, si la pareja sexual está infectada por el VIH y padece viremia.

Consumo de drogas por vía intravenosa

  • Intercambio de jeringas, agujas u otros materiales de preparación con una persona infectada por el VIH.

Si desea más información, consulte las Guías de la EACS.