AIDS 2018: Juntos podemos frenar el virus

La Conferencia Internacional sobre el SIDA (International AIDS Conference) constituye un acontecimiento principal en el calendario de la salud mundial. Hoy en día, en su XXII edición, la capital holandesa de Ámsterdam albergó la reunión de 2018, en la que se reunieron 15 000 investigadores, expertos en salud pública y miembros de la comunidad del VIH para compartir y conversar sobre las últimas innovaciones en la ciencia, la prevención y el tratamiento de la infección por el VIH.

¿Qué sucede con el 10-10-10? Una llamada para mejorar los análisis y el vínculo con la asistencia

En el programa de debates de la reunión de este año destacaban los objetivos del programa 90-90-90, establecidos por ONUSIDA en 2014. Las ponencias hacían un llamamiento a los países para lograr el diagnóstico en el 90 por ciento de personas que viven con el VIH, que el 90 por ciento de las diagnosticadas tengan acceso al tratamiento y que el 90 por ciento de las personas en tratamiento tengan suprimida su carga viral en 2020.1

«Tenemos que pensar en las personas que no encajan en el espectro asistencial normal —los 10-10-10— y que son las personas que siguen sin ser diagnosticadas, están desvinculadas de la asistencia y que siguen sin lograr la supresión estando en tratamiento.»

– Dr Laura Waters

A pesar de que se ha realizado un progreso considerable para lograr cumplir los objetivos, siguen persistiendo lagunas importantes en muchos países de Europa.2 Por ejemplo en el Reino Unido hay unas tasas de diagnóstico/tratamiento/supresión virológica en torno al 88 %, el 96 % y el 97 %, respectivamente.3 El inicio del tratamiento y la supresión virológica han mejorado considerablemente, gracias en parte a las recomendaciones de las guías de comenzar el tratamiento antirretroviral (TAR) en todas las personas infectadas con el VIH, independientemente del recuento de linfocitos CD4+ que presenten.4 Sin embargo, hay demasiada gente que todavía sigue siendo diagnosticada tarde, después de haber traspasado el punto en el que deberían haber comenzado el tratamiento. Las personas que son diagnosticadas tarde desperdician un período de tiempo ajenos a su infección por VIH, con el riesgo de transmisión a sus parejas sexuales. Además, los retrasos en el diagnóstico aumentan el riesgo de enfermedades graves en los años posteriores.5

La Dra. Laura Waters, hacía énfasis en que no se debe olvidar a aquellas personas que no entran en la categoría de los 90-90-90.

«Es importante recordar que los 90-90-90 no es una casilla», decía. La Dra. Waters subrayó que los 90-90-90 no se deben ver como el «criterio de referencia» del tratamiento de la infección por el VIH, sino más bien como el «criterio mínimo». «Tenemos que pensar en las personas que no encajan en el espectro asistencial normal —los 10-10-10— y que son las personas que siguen sin ser diagnosticadas, están desvinculadas de la asistencia y que siguen sin lograr la supresión estando en tratamiento», apuntó.

De acuerdo con la Dra. Waters, el 10-10-10 está constituido posiblemente por poblaciones determinadas, como trabajadores sexuales, hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, grupos LGBTI, personas que se inyectan drogas y grupos emigrantes, todos aquellos que tienen una menor probabilidad de acceder a los servicios del VIH por estigmas sociales, discriminación, criminalización y otras barreras.

«Para impulsar la innovación y la inversión continuas en la asistencia de la infección por el VIH, nos debemos centrar en llegar al 10-10-10, incluyéndolos en el diseño y el desarrollo de los servicios necesarios y asegurándonos de que no los relegamos, porque trabajamos para lograr esos objetivos».

U=U: Aplastar el estigma social

Las PVVIH sufren la estigmatización y la discriminación por distintos motivos, que la mayoría de las veces están relacionadas con las percepciones sociales que existen alrededor del modo en el que se transmite el VIH. Actualmente existe una considerable cantidad de datos que sugieren que esas experiencias pueden tener una influencia negativa en la salud mental y emocional de una persona, incluido el acceso a los servicios sanitarios.6

El congreso AIDS 2018 incorporó la promoción de la campaña comunitaria U=U (indetectable = no transmisible, del inglés undetectable = untransmittable) como respuesta al estigma y la discriminación a la que se enfrentan las PVVIH.7

«Para las personas que viven con el VIH, U=U significa que, si te estás tomando el tratamiento durante un período de tiempo constante y tu carga viral es indetectable, el riesgo de transmitirle el virus a cualquier otra persona es casi nula», explicaba Shaun Watson, presidente de la National HIV Nurses del Reino Unido. Enfermero especialista en enfermería asociativa y comunitaria de Londres.

«Es una gran noticia», dijo. «Es bueno para el estigma; es bueno para el cumplimiento terapéutico y es un mensaje que puedo transmitir a los pacientes con los que trabajo. Realmente estoy esperando impulsar la campaña U=U con mi equipo.»

Mira las entrevistas del congreso AIDS 2018

Dr Laura Waters

 

Shaun Watson